

La jornada inaugural de la postemporada dejó momentos intensos, gran pitcheo, batazos oportunos y defensas destacadas, características propias del béisbol de octubre.
Pero la emoción apenas comienza: este miércoles, cuatro equipos podrían quedar eliminados en el segundo juego de sus respectivas Series del Comodín.
En la Liga Americana, los Guardianes de Cleveland están contra las cuerdas tras caer en el primer juego ante los Tigres de Detroit. Con Casey Mize como abridor por los Tigres y Tanner Bibee por los Guardianes, la gran incógnita es si la ofensiva de Cleveland podrá despertar.
En el primer juego apenas lograron que cuatro pelotas salieran del cuadro, y su porcentaje de embasarse (.296) ha sido el más bajo en la historia de la postemporada. Aunque ya no enfrentarán a Tarik Skubal, quien los dominó por completo, Mize llega en buen momento, tras un sólido mes de septiembre.
El talento ofensivo de Cleveland, liderado por el dominicano José Ramírez, necesita responder si quieren evitar una barrida que empañaría su histórica remontada de temporada regular.
Por su parte, los Padres de San Diego también llegan urgidos de una reacción ante unos Cachorros de Chicago que los maniataron con su bullpen en el Juego 1. San Diego, con una alineación llena de estrellas como Fernando Tatis Jr., Manny Machado y Luis Arráez, apenas produjo una carrera y cuatro hits en el primer encuentro.
El abridor Dylan Cease tendrá la responsabilidad de mantener el juego cerrado, mientras que los Cachorros optarán por Andrew Kittredge como “opener”, antes de dar paso a su exitoso cuerpo de relevistas, que viene de lanzar cinco entradas perfectas.
Si los Padres no despiertan ahora, podrían sumar otra decepción ofensiva en postemporada a su historial reciente.
En otro frente, los Yankees de Nueva York intentan evitar una rápida eliminación ante los Medias Rojas de Boston, que ya los vencieron en cinco juegos esta temporada cada vez que Garrett Crochet fue su abridor. Para el Juego 2, Boston enviará al dominicano Brayan Bello, mientras que Nueva York dependerá de Carlos Rodón, quien carga con la presión de ir profundo en el juego debido a la poca confiabilidad de su bullpen. El relevo volvió a fallar en el primer encuentro, desperdiciando una ventaja construida por Max Fried. La ofensiva de los Yankees, una de las más poderosas de la liga, deberá producir más de una carrera si quiere mantenerse con vida.
Finalmente, los Dodgers de Los Ángeles, que aplastaron a los Rojos de Cincinnati en siete entradas, vieron cómo su inestable bullpen casi desperdicia una ventaja de ocho carreras. A pesar de los jonrones de Shohei Ohtani y Teóscar Hernández, el relevo permitió tres anotaciones y llenó las bases en la octava entrada, generando preocupación para los siguientes juegos. Con Yoshinobu Yamamoto en la loma para el segundo juego, y ante las dudas en el bullpen, es posible que el manager Dave Roberts recurra a abridores como Glasnow, Sasaki o Sheehan en roles de relevo para asegurar outs clave. Los Rojos, por su parte, enviarán a Zack Littell con la esperanza de mantenerse en carrera y aprovechar cualquier debilidad de los angelinos.
Con cuatro equipos al borde de la eliminación, el segundo día de la postemporada promete ser tan o más dramático que el primero. Octubre no perdona, y esta noche lo podría demostrar una vez más.